Pese a todo el dolor neuralgico nunca remitió totalmente puesto que nuevamente, en forma errática, fue recuperando brio, aumentando en intensidad y en prolongando su tiempo de duración.
Esta recidiva del proceso neurálgico y cierta indiferencia por parte del neurólogo asistente me llevaron a una ronda de interconsultas; en primer término busque un nuevo neurólogo quién me pidió nuevos estudios e interconsultas. Mientras realizaba estos estudios y las interconsultas solicitadas, busqué otra opinión consultando a un equipo de Neurocirujanos.
El nuevo Neurólogo procedió a cambiarme la medicación, cambiando la
FENITOÍNA SÓDICA por GABAPENTÍN y DIPIRONA - DEXTRAPROPOXIFENO
por DEXTROPROPOXIFENO - IBUPROFENO, continuando con LORAZEPAN (por las noches, 2 mg) y agregando CLONAZEPAN (4 mg/día). Con esta nueva medicación, al comienzo no tuve mayores cambios por lo que, en visitas sucesivas, el médico trtatante fu ajustando la dosis hasta llegar a un punto en que había una significativa disminución en la intensidad y duración de las crisis dolorosas.
FENITOÍNA SÓDICA por GABAPENTÍN y DIPIRONA - DEXTRAPROPOXIFENO
por DEXTROPROPOXIFENO - IBUPROFENO, continuando con LORAZEPAN (por las noches, 2 mg) y agregando CLONAZEPAN (4 mg/día). Con esta nueva medicación, al comienzo no tuve mayores cambios por lo que, en visitas sucesivas, el médico trtatante fu ajustando la dosis hasta llegar a un punto en que había una significativa disminución en la intensidad y duración de las crisis dolorosas.
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